Tocamos, palpamos, olemos, vemos, escuchamos, saboreamos... ¿pero verdaderamente lo sentimos? me refiero a sentir de verdad a prestar plena atención a cada sentido. haré un recorrido por cada uno de ellos; tal vez el sentido de escuchar es el que más tengamos desarrollado, nos pasamos todo el día hablando o manteniendo una conversación, si no lo hiciéramos, nos trataría como gilipollas o simplemente nos mandarían a la mierda porque no estamos haciendo caso a la otra persona. Olemos y alguna vez nos quedamos disfrutando del olor que nos rodea?, o al contrario, repugnando el olor que nos circunda?, creo que este es el sentido, junto con el del gusto que más tengo desarrollados y que sin duda, más siento, el segundo, porque me encanta comer, saborear la comida que voy a ingerir, quizás por ello mi madre siempre me llame para saber si le falta o le sobra algo a la comida, sí me tiene como su conejillo de cocina, ¿qué le vamos hacer?, el primero, tal vez sea porque me encanta oler, o asociar olores, a una persona, a una comida, a un momento, sí sobre todo a un momento; ¿vemos con atención?, ayer me di cuenta que no, estaba en un curso de fotografía que estoy haciendo, y me estaba fijando por primera vez en los rasgos de mi profesor, y me di cuenta de que si lo veía por la calle no lo reconocería, me di cuenta de que si cerraba los ojos, no sería capaz de componer su cara, sí, sabía que tenía el pelo largo, barba, que es un tío de cuarenta largos, que viste bastante hippie, pero que no era capaz de componer sus rasgos mentalmente, me pasé toda la clase analizando sus rasgos, deje de verlo para empezar a mirarlo. O no os ha pasado ver una serie y estar hartos de ver la misma escena, pero ser incapaz de responder a la pregunta ¿de que color es el sofá del salón? Ayer, en mi clase de fotografía, me di cuenta de que mi problema con las caras, la de no ser capaz de componerlas mentalmente, se debe a que veo, pero no miro. Desde ayer he puesto en marcha un nuevo ejercicio, ver y mirar, mirar con atención. Por cierto, ya no tendré problemas en reconocer a mi profesor por la calle.
Tocamos, palmamos... ¿sintiendo de verdad con todo el tacto de la mano lo que estamos tocando?, ¿lo sentimos de verdad?, yo, me di cuenta que no, sí, toco, ahora mismo estoy tecleando pero ¿siento lo que toco?, para nada, no le doy importancia, es más si no estuviese pensando en esto seguramente no me hubiese dado cuenta, ahora sí y lo disfruto, disfruto mientras tecleo, disfruto notando el tacto de las teclas sobre las yemas de mis dedos, sí, hasta ahora tocaba, sentía, me gustaba lo que tocaba o me disgustaba, pero no sentía plenamente lo que estaba haciendo, me deprimí momentaneamente, porque me dije, "¡joder! 23 años de vida, y no has tenido esta sensación hasta ahora", decidí dejar de deprimirme y aprovechar mi nuevo descubrimiento, desde que me di cuenta de este detalle, sentir, disfruto de otra manera, disfruto de verdad, plenamente de lo que hago, como una pequeña "Amelie", disfruto sintiendo, disfruto acariciando, disfruto abrazando, disfruto besando o incluso haciendo el amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario