Hace unos cuantos días subí unas fotos en las que se encontraban una serie de frases, entre ellas; pensar demasiado solamente causa problemas. Es verdad. Es verdad porque pensar demasiado simplemente nos lleva a un círculo vicioso en el que el factor desencadenante se quede en un simple recuerdo para dejar un sentimiento de culpa como factor final. ¿por qué he hecho esto? ¿por qué he dejado que pase? ¿por que no he actuado antes? ¿cómo es posible que haya dejado que pase esto para darme cuenta realmente? ¿por qué? ¿por qué? siempre el maldito ¿por qué? como connotación negativa
y ¿por qué no dejarte llevar simplemente? o ¿por qué no ahora que te has dado cuenta de lo que pasa, de tu error, tranquilizarte y actuar? ¿y por qué no pensar solamente lo necesario, simplemente hasta llegar a la solución del problema, y cuando ya lo hayas hecho, dejar de pensar, y simplemente alegrarte porque has dado con la solución?
¿Por qué esa tortura humana de torturarnos hasta no poder parar de llorar? porque al fin y al cabo ¿a dónde nos lleva llorar, qué conseguimos con ello? disecarnos, eliminar líquidos del cuerpo, sí tal vez desahogarnos, pero de igual modo, ¿qué conseguimos con hacernos sentir mal? con torturarnos por un error, con flagelarnos, con sentirnos culpables y tener cara pocha todo el día, si al fin y al cabo puede tener solución... y solo cuando no la haya, solo cuando después de haber hecho todo lo posible por remendar el problema y no haber sido capaz, ahí, ahí, es el momento de utilizar todas las connotaciones negativas que hemos utilizado antes de empezar a solucionar el problema, ahí te puedes brindar la oportunidad de llorar, de sentirte mal, y hasta quedarte con cara pocha todo el día.
Imagen: Nfret
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