................................................................En busca de la felicidad...
.................................................................................... y la felicidad se encontró en pequeñas porciones.

lunes, 19 de noviembre de 2012

En los días soleados todo es posible



Supimos el uno del otro antes de conocernos, nos conocimos antes de vernos y la curiosidad y el interés produjo que nos viéramos por primera vez durante un día soleado en lo alto de una enorme roca. Una de las miradas rehuía, la otra era tranquila, al igual que el resto de su cuerpo, en calma y sereno, escuchando y conociendo, esa mirada se hizo fija con el paso de los días. Nuestros labios se unieron con cierta timidez en un día nublado y un tanto sombrío y se volvieron a unir en una noche cálida y otoñal, para volverse a reunir cada día desde entonces. Nuestros cuerpos se unieron entre sábanas de franela, junto con nuestros besos, nuestros abrazos, nuestras miradas y nosotros. Pasan los días entre lágrimas y sonrisas, siempre de felicidad y si las hay de tristeza apenas se recuerdan, porque no merecen la pena, porque si la pena tornara importancia estas líneas no serían posibles ni lo que abre las lágrimas de D, ni tampoco la expedición o el cofre del tesoro. No siempre acompañados, pero siempre juntos…

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