Es increible el mundo de los olores, la facilidad que existe en ellos para recordar, trasladarte a un lugar, asociar o simplemente disfrutar del mismo. Hoy abriendo una carpeta para coger algún que otro folio en blanco me ha vendido cierto olor que me recordó cuando era todavía una niña, ese olor típico de pinturas, de libros nuevos, de libretas todavía vacías.. el entusiasmo de empezar un ciclo nuevo o simplemente de poder utilizar esas cosas nuevas. Ha sido un olor que ha permanecido apenas unos segundos, pero que sin embargo me ha producido un recuerdo que ha durado más de unos cuantos minutos, que me ha hecho disfrutar, recordar e incluso sonreir.
J'adore les oleurs
No hay comentarios:
Publicar un comentario