Los días lluviosos tienen su encanto.
Mirar a través de la ventana como caen las gotas mientras tu al otro lado disfrutas de este tiempo metereológico... Te fijas en como las ramas de los árboles se mecen, con cierta violencia en algunos casos y como el agua bate sobre ellas, ves las calles mojadas, el agua discurrir por los tejados... y tu pensando en qué vas a hacer hoy.
En los días llueviosos lo que mola es el momento manta, palomitas y peli o porque no, mantita y música o mantita y libro.
Estos días son la exusa perfecta para hacer lo que te apetece, disfrutar y vaguear todo y más.
Siempre y cuando no te toque trabajar claro, eso ya es una faena, pero aún así los días de lluvia siguen siendo uno de mis favoritos.

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