................................................................En busca de la felicidad...
.................................................................................... y la felicidad se encontró en pequeñas porciones.

martes, 24 de enero de 2012

Exterioricemos

Estando yo en el gimnasio, con mi chándal requisado, mi camiseta vieja, con mis cascos y sudando como una cerda en una bicicleta estática... se pavonea delante de mí una tía, rubia, bajita, que recoge el pelo con una coleta y una diadema, maquillada, con lo que en un primer momento me parecieron unos shorts, pero sin embargo, si te fijas un poco más te das cuenta que en realidad es un bañador de piscina que la chica, se ha olvidado de colocárselo completamente y simplemente recoge la parte de las asas en torno a la cintura, unos shorts que le cortan la circulación, pero que sin embargo le resalta la figurilla, una camiseta floja, metida por dentro, para resaltar todavía más sus caderas. Ante esta imagen se  me pasa una vez más una pregunta que tengo varias veces en mente: ¿Qué lleva a la gente a vestir como viste? ¿Por qué de una forma y no de otra? Pienso... y pienso en mí, en la ropa que llevo, en como la combino, en porque lo hago así, en lo que no me pondría ni de coña y sí con mucho gusto, pienso en como vestía antes y en como lo hago ahora, en lo que me apetece ponerme hoy y sin embargo no otro día. También me he dado cuenta que a medida que avanza el tiempo no solo cambio yo como persona si no también mi forma de vestir, cuando sufro un cambio, normalmente emocional, también me apetece manifestarlo en mi forma de vestir, pero no de forma consciente, si no porque como lo hacía antes no me siento ya cómoda, ¿Se puede considerar capricho? ¿Evolución? ¿Un simple cambio?...
Lejos de hacer una reflexión sobre el gusto de una forma Kantiana, Shopenhaueriana, o todo lo que acabe en –iana, o discutir acerca de seguir la moda o no, cosa que inebitablemente todos de una forma u otra hacemos. Quiero reflexionar sobre el qué nos lleva a vestir de una forma u de otra. Vivimos en un mundo, que ya no una época, en la que la gente, y perdonad por generalizar, tiene la necesidad de llamar la atención, de ser único o el mejor, de destacar por encima de los demás, de necesitar demostrar que vale, que se siente bien consigo mismo, que pasa de todo, que se siente guapo, o sexy o todo a la vez. Eso, en algunos casos, nos lleva a querer asociarnos con un style-street, como se suele decir ahora, o decir que no pertenecemos a ninguno, porque eso ya te hace ser diferente. También creo en la necesidad de algunas personas a pertenecer a un grupo, para sentir que existe más gente como él, pero aún así dentro de ese grupo la necesidad de destacar sobre el otro. Una necesidad que se traduce en lo que llevas o en tu forma de comportarte o de pensar y no solo en una sociedad desarrollada si no en todo el mundo,en todas las sociedades, en todas las épocas, incluso en las tribus, tienen esa necesidad de destacar, de querer reflejar algo sobre uno mismo de forma material.Con la edad cambias tu forma de vestir; tu mentalidad cambia, ya sea por lo que te ha tocado vivir o por el momento que vives. Porque tenemos la necesidad de sentirnos bien y así transmitirlo.

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