
Quizás lo más fascinante de hacer prácticas en un museo, es poder compartir esa pasión por el arte, que salvo con tus compañeros de clase, no has sido capaz de compartir porque les parece algo absurdo.
Muchas veces me quedo escuchando, estupefacta, conversaciones de mis mayores.
Es realmente gratificante, escucharlos hablar acerca de los problemas patrimoniales e intentar darles solución como locos, ver como se preocupan por una grieta que ha aparecido en el techo del primer piso, o como, ante la restauración de un cuadro van con sumo cuidado para no falsificar.
Son cosas que damos en clase, sí, pero que tal vez nos parezca simple teoría que hay que saber, pero cuando se convierte en realidad, no sé, a mi personalmente, me sorprende, me alegra, como si un sueño se hiciese realidad, como si ya no fueses el bicho raro de tu familia que se preocupa por las cosas rotas.
Sí, se puede decir que siento que estoy en familia, y que cuando hablo, indignada de la nueva apertura de las cuevas de Altamira, se indignen también conmigo.
Me alegro de que hayas encontrado tu lugar en el mundo, un sitio donde puedas compartir esa parte de ti que no puedes compartir con los demás. Disfrútalo!
ResponderEliminar